Porque esta no es la página que soñaste... (o eso espero)
...Así que siento no ser uno de esos, que recita memorables pasajes de libros.
O que compone poesías profundas y personalísimas.
O que es un experto en drogas desde los 16.
O que se sabe razas de perros, más allá del pastor alemán y dos o tres más.
O que pueda discutir sobre las series y programas de moda en la tele.
O no de moda, ni en la tele.
O que no encuentra cara una camiseta de veinte pavos.
O de quince.
O uno de esos que se atreven a sentenciar cuándo una guitarra suena desafinada.
O alguien que acude a otro templo que no sea una sala de conciertos o un estadio de fútbol con nombre histórico.
O que emplee términos selectos, floridos y pulimentados, para imbuir de riqueza vocabulística el engendrar de su pluma, exonerando a su persona de las pingües derivaciones incomprensorias y el consiguiente sonrojo que recaen impepinablemente sobre el indefenso lector, abrumado sin duda de reverberancias, hipérboles, perifrasísticos, rétruécanos y burrocópteros.
Yo sólo soy lo mismo que al principio. Un tío que tiene un blog. Pero lo que hago con él es lo que quiero. Todo lo que escribo es mío, aunque lo comparto y lo compartiré aún más.
Mis vivencias son mías, y mis palabras son mías también. Y a diario pienso en todo lo que este blog ha hecho conmigo, y yo con él, y doy gracias por haberlo estrenado. Un martes 19 de abril de 2005.
Y dicho esto, que tengáis unas Felices Fiestas, o descuento equivalente durante el solsticio de invierno y semanas posteriores -solsticio de verano, si te encuentras en el hemisferio sur-, en el caso hipotético de que no se celebren "fiestas" allí donde estéis.
Y a cambio de estas palabras que acabas de leer gratuitamente, por favor, déjame un comentario que satisfaga mi ego. Demonios, no seas soso/a, que a mí también me gusta sentirme importante, y apreciado, y ect ect.
Y subo la apuesta... si recibo un número de comentarios que juzgue suficiente, dentro de 25 días o así, os daré a cambio un muy buen consejo. Y además, lo escribiré desde el extranjero, aunque vosotros no tendréis que menearos del asiento. Podréis leerlo aquí. En Birra con Ginebra.
Ultimamente parece que me persigue el cansancio, la tarea y las complicaciones. Y el pasado viernes se murió mi dentista. El de toda la vida.
Y además, tengo tropecientos posts pendientes. Y entre ellos, una crónica que quería haber hecho hace más de tres semanas.
Y además, caray, este año tampoco tengo novia.
Aún así, sólo puedo estar contento. Porque, cuando me acuerdo del año pasado por estas mismas fechas, sólo me apetece dar saltos de alegría.
Rock 'n' Roll & Granada CF forever
No hay comentarios:
Publicar un comentario